Muchas veces, por diversas razones no logramos prepararnos como es debido para una prueba, estamos nerviosos e incómodos, y lo único que nos importa es terminar con dicho proceso lo más rápido posible.

Este es el caso de Andrés, un joven que se encontraba próximo a presentar la Prueba ICFES y no había estudiado nada, ni siquiera sabía de qué trataba la prueba, lo único que tenía claro era que debía presentarlas para graduarse, no entendía para qué sirven las Pruebas Saber. Por lo mismo, buscaba la forma de ganarlas de manera fácil y rápida, sin mucho esfuerzo.

Dos semanas antes de la prueba Andrés buscó en línea ¿cómo ganar las Pruebas ICFES sin estudiar? Encontró muchas páginas que hablaban sobre trucos, secretos, triquiñuelas, trampas y hasta encontró un ritual de buena suerte para un examen, llegando a la conclusión de que sería imposible, no hay una solución rápida y solo tenía cuatro opciones:

Confiar en el milagro prometido (la opción menos probable)

La primera opción se trataba de dejar que todo fluya y nada influya. Confiar en un milagro era tentador pero aunque se trate de un suceso extraordinario que sorprende a su espectador, como no es un hecho común, es poco probable que algún ente sobrenatural o divino baje en mitad del salón para dar las respuestas correctas o, que por una extraña radiación en el ambiente se convierta en el ser más sabio del planeta y pueda responder todas las preguntas con facilidad ¡Ay sí, como si esas cosas pasaran!

Conocimientos Previos (no te confíes)

La segunda opción invita a Andrés a reconocer sus posibilidades de pasar la Prueba ICFES desde lo aprendido a lo largo de su vida escolar, es decir, aunque tenga falta de conocimientos, el confía en que eso no significa que no sepa nada, es posible (muy poco posible en realidad) que recuerde alguna información y conceptos aplicados en clase y en la vida cotidiana, que le permitirán responder algunas preguntas. La prueba implica análisis de casos, lógica aplicada a las respuestas, comprensión de lectura y, en algunas ocasiones, sentido común a partir de la lectura literal del texto.

La preparación es el camino (La opción inteligente)

Al comprender que no existe una opción mágica para ganar, Andrés reconoce la importancia de prepararse. Siempre es la mejor opción ante un examen. De esta manera logrará empoderar su inteligencia, habilidades y capacidades, dando paso a la retroalimentación y corrección de sus fallas. En consecuencia, logra identificar sus fortalezas y debilidades, dando paso a un proceso de aprendizaje basado en nadie más que él mismo.

La (inserte número) oportunidad

La educación se trata de aprender, embarrarla y corregir. Si las Pruebas ICFES no dieron un resultado positivo para Andrés, siempre tendrá la oportunidad de volver a presentarlas, lo importante es que no se deje engañar (y perjudicar) por páginas que ofrecen soluciones desleales como copiar durante el examen o jugar al Tín Marín. En primer lugar, todas las pruebas están ordenadas de forma diferente, copiar es imposible, además, es muy difícil copiar más de 100 preguntas por sesión, sin contar la poca probabilidad de que la suerte le acompañe en todas ellas.

Andrés decidió, en esta ocasión, confiar en lo aprendido durante las clases y presentar su Prueba ICFES. Como era de esperarse su puntaje fue muy bajo y al darse cuenta de que no le alcanzaba para estudiar Arquitectura, determinó preparase, con tiempo, en nuestro PREICFES Premium para presentar sus pruebas ICFES por segunda vez, garantizando su éxito teniendo como base los frutos de su esfuerzo.

Planea tu futuro, estudia a tiempo, identifica tus fortalezas y debilidades, implementando una metodología de aprendizaje autónomo basada en la persona más importante en el proceso, tú.

Déjanos tus datos y te apoyaremos preparándote para que puedas obtener un alto puntaje en las Pruebas ICFES.